Secretario Blair Comley, Presidente del Consejo;
Vicepresidentes, ministros, embajadores, jefes de delegación, miembros del Consejo Ejecutivo, estimados colegas y amigos:
Señor Comley: gracias por haber dirigido los trabajos de esta semana y por haber gestionado un orden del día especialmente exigente, además de concluir dichos trabajos antes de lo previsto.
También valoro muy positivamente la participación de todos los Estados Miembros, que es una muestra clara de la importancia que conceden a la OMS y a la labor que desempeña.
A lo largo de estos días han abordado numerosos problemas que superan las fronteras nacionales y que exigen una respuesta internacional coordinada: desde las enfermedades no transmisibles y la salud mental hasta la tuberculosis, las enfermedades raras, las enfermedades tropicales desatendidas, la resistencia a los antimicrobianos, la cobertura universal de salud, la poliomielitis, las emergencias y otros muchos ámbitos.
Quiero reconocer asimismo la atención dedicada a la reforma de la gobernanza. Como señalé al principio de la semana, para que la OMS sea más eficiente y más eficaz es imprescindible avanzar en reformas tanto en la Secretaría como en la gobernanza que ejercen los Estados Miembros. Una vez más, gracias, Secretario Comley.
Gracias por la orientación proporcionada, por el consenso alcanzado y por el firme compromiso demostrado con la OMS.
La Secretaría mantiene el compromiso pleno de actuar conforme a esa orientación y de prestar apoyo a todos los Estados Miembros.
El proceso de establecimiento de prioridades y reajuste nos ha permitido comprender mejor en qué ámbitos nuestra Organización cuenta con una mayor ventaja comparativa y dónde aporta un valor añadido más claro.
Estamos transformando la Secretaría para que sea más ágil y esté más centrada en aprovechar esa ventaja comparativa y en generar ese valor, con una visión nítida del futuro que queremos construir.
Como bien saben, este proceso de establecimiento de prioridades y reajuste no ha sido sencillo y ha tenido repercusiones para todos. Quiero aprovechar esta ocasión para expresar, una vez más, mi agradecimiento a los miembros del personal a los que no hemos podido mantener en la Organización, por su dedicación y su profesionalidad.
Del mismo modo, deseo dar las gracias a todo el personal que continúa con nosotros, por su compromiso constante.
Seguimos plenamente comprometidos con los principios que han guiado este proceso desde el inicio: la equidad, la transparencia y la humanidad.
Quisiera reconocer también que el Consejo nos haya otorgado el mandato de seguir entablando debates sobre la arquitectura (o el ecosistema) de la salud mundial.
Esperamos continuar dialogando con los Estados Miembros y con los asociados sobre la manera de trabajar colectivamente para evitar solapamientos y duplicaciones, y para obtener resultados concretos para los países y para la población a la que servimos.
Señor Presidente, permítame concluir con una cita de un célebre compatriota suyo, el profesor Fred Hollows, un gran australiano a quien tuve la oportunidad de conocer personalmente.
Para quienes no sepan quién fue, el profesor Hollows fue un oftalmólogo que desarrolló una labor extraordinaria ayudando a personas con tracoma y otras afecciones oculares en comunidades de Pueblos Indígenas de Australia, así como en Nepal, Eritrea y el Viet Nam.
Hoy, su fundación continúa esa labor en numerosos países de todo el mundo.
Fred solía decir: «Ayudando a los demás, descubrimos nuestra propia humanidad».
Esa es la razón por la que estamos aquí: ayudar a la humanidad, ayudar a nuestras hermanas y hermanos de todo el mundo frente a amenazas de todo tipo para su salud.
Y esa es la misión que seguimos cumpliendo tanto yo como el personal de la OMS en todo el mundo: lograr el grado máximo de salud posible para todas las personas.
Gracias por su compromiso constante con esta noble misión, por la confianza que depositan en la OMS y por la convicción que han demostrado, que he podido constatar a lo largo de esta reunión. Les agradezco enormemente su apoyo.
Les deseo un viaje seguro de regreso a casa.
Muchas gracias de nuevo.