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Un grupo de mujeres lleva camisetas blancas y sostiene carteles.
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Día Mundial de la Salud Mental
10 de octubre de 2026

Escuchemos a las personas con experiencia vivida: voces reales, cambio real

El Día Mundial de la Salud Mental es una oportunidad para hacer participar de manera significativa a las personas con experiencia vivida en el terreno de los trastornos mentales y para reconocer que sus conocimientos al respecto son una forma vital de experiencia. La campaña de este año pide que sus voces orienten las políticas, los servicios y las decisiones que les afectan.

Se entiende por experiencia vivida lo que un individuo ha experimentado en primera persona, especialmente cuando esas vivencias le dan unos conocimientos o una comprensión de la que carecen las personas que solo conocen esas experiencias de oídas o por haber leído al respecto.

Demasiado a menudo, pedimos a las personas con experiencia vivida que compartan su historia pero las excluimos de las decisiones. La participación significativa va más allá de limitarnos a escuchar sus voces.

Significa crear oportunidades para que las personas influyan en las decisiones, participen en el diseño de servicios, fortalezcan los enfoques liderados por homólogos, se enfrenten a la estigmatización y refuercen la rendición de cuentas. Cuando las personas con experiencia vivida participan de manera significativa, los sistemas de salud mental pueden pasar a estar más centrados en la persona, adoptar un enfoque más basado en los derechos y responder a las necesidades y las preocupaciones de las personas.

Una prioridad importante para las personas con experiencia vivida es pasar de instituciones psiquiátricas para estancias de larga duración a una atención de la salud mental comunitaria y centrada en la persona. Las instituciones tienden a aislar a la persona y, demasiado a menudo, están asociadas a cuidados de mala calidad, coacciones y abusos de derechos humanos.  La desinstitucionalización requiere un cambio cuidadosamente planificado en la financiación, los servicios y el apoyo, de modo que las personas puedan vivir en sus comunidades. Para hacerse eco de esta prioridad, la OMS publicará unas orientaciones prácticas sobre la desinstitucionalización.

En esta edición del Día Mundial de la Salud Mental, pasemos de una actitud de escucha a la acción, y construyamos los sistemas de salud mental junto con las personas con experiencia vivida, no solo para ellos.

Tema de la campaña

Escuchemos a las personas con experiencia vivida: voces reales, cambio real

 

Etiqueta

#WorldMentalHealthDay

 

Seminario web con motivo del Día Mundial de la Salud Mental 2026

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¿Sabía que...?

La participación significativa sigue sin ser una práctica habitual.

De los países que respondieron a la encuesta para el Atlas de Salud Mental de la OMS 2024:

  • El 37% señaló que había incluido a personas con experiencia vivida en la capacitación sobre salud mental impartida a los trabajadores de atención primaria.
  • El 45% señaló que estaba colaborando con personas con experiencia vivida y grupos de defensa de las familias o los cuidadores en la planificación, la prestación o el seguimiento de servicios de promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación en materia de salud mental.
  • El 59% informó de que la legislación sobre salud mental se había formulado en consulta con personas con experiencia vivida
  • El 80% de los países que disponen de una política o un plan de salud mental señalaron que lo habían desarrollado en consulta con personas con experiencia vivida. 

La experiencia vivida puede ayudar a mejorar la pertinencia de los programas de salud mental.

Las personas con experiencia vivida aportan un conocimiento que no puede adquirirse únicamente a través de la capacitación profesional o la investigación. Pueden identificar obstáculos que otras personas pueden pasar por alto y ayudar a velar por que las políticas, los servicios y los programas respondan a las necesidades y las circunstancias reales de las personas.

El paso a una atención comunitaria está siendo demasiado lento.

Aproximadamente uno de cada diez países (9 %) ha completado la transición de la atención institucionalizada de la salud mental a modelos comunitarios. Alrededor de la mitad (53 %) se encuentra en las primeras etapas de esta transición. Aproximadamente la mitad (49 %) de los ingresos hospitalarios por causas psiquiátricas notificados son involuntarios, y más de una de cada cinco estancias hospitalarias (23 %) supera el año de duración. Se entiende por desinstitucionalización el desarrollo de servicios de calidad y de mecanismos de apoyo práctico en el seno de las comunidades para que las personas puedan vivir con dignidad, ejercer opciones y no perder el contacto con sus familias y sus comunidades.

Mensajes clave

Group of people working together in an inclusive mental health workshop.

La experiencia vivida es experiencia.

 

La experiencia vivida es el resultado de haber vivido en primera persona un trastorno mental y de haber buscado y recibido, o no haber podido obtener, atención y apoyo adecuados. La experiencia vivida en la esfera de los trastornos mentales se manifiesta de muchas maneras distintas. Nadie puede hablar en nombre del conjunto de la población. 

Las personas con experiencia vivida comprenden los sistemas de salud mental como no pueden entenderse a través únicamente de la capacitación profesional o de la investigación. Su experiencia es esencial para ayudar a los sistemas de salud mental a detectar qué debe cambiar. 

Group of people sitting together in a circle in a library

Las personas con experiencia vivida deben ocupar un papel central a la hora de dar forma a la atención de la salud mental: nada sobre nosotros sin nosotros.

Cada vez se escucha más la voz de las personas con experiencia vivida, pero aún queda mucho por hacer. Las políticas y los servicios de salud mental son más sólidos cuando se conciben, implementan y evalúan en colaboración con las personas que los utilizan. La mayoría de las personas con experiencia vivida entienden qué es necesario para la recuperación. Una participación significativa no se reduce a compartir testimonios. 

Como sucede con otras formas de experiencia, la experiencia vivida ayuda a orientar las decisiones desde el principio y a lo largo de todo el proceso, desde la planificación de políticas y servicios hasta su ejecución y evaluación para determinar si funcionan. 

Mediante el Marco de la OMS para la participación significativa, gobiernos, sistemas de salud y organizaciones deberían incorporar a las personas con experiencia vivida como asociados en igualdad de condiciones al desarrollo de políticas de salud mental, así como al diseño, la implementación y la evaluación de los servicios.

Man standing with hands on a woman's shoulders

La desinstitucionalización y la atención basada en los derechos son importantes para muchas personas con experiencia vivida.

Millones de personas con trastornos mentales permanecen aisladas en instituciones en lugar de recibir el apoyo que necesitan para vivir y participar en la sociedad. Las personas con experiencia vivida quieren vivir con dignidad, libertad y apoyo. No quieren sistemas que los encierren, sino una atención basada en los derechos y centrada en la persona. Debemos escuchar a las personas que han recibido cuidados en instituciones e implicarlas en todas las etapas de la desinstitucionalización. Tienen derecho a acceder a una atención centrada en la persona, vivienda, educación, trabajo y apoyos sociales en la comunidad.

Material para la campaña

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